“La Nueva Gestión Pública frente a la crisis de la Burocracia”
BURO: Oficina, CRACIA: Poder
Podemos definir Burocracia como "El gobierno de las normas y procedimientos" .
En la Burocracia como forma de organización, la jerarquía y la norma conocida constituyen su sustancia. La estructura jerárquica de la Administración se transforma en el fundamento y finalidad de ella. Los jefes son cancerberos que guardan el ritual y la forma como esencia de la Administración, porque su posición de poder sólo puede ser conservada en virtud de mantener los rituales sin cuestionamiento. Cada jefe transforma su unidad en un feudo y su poder es discriminatorio; conocida y repetida es la frase de nuestra burocracia: "El documento está para la firma", "el trámite está listo, sólo falta la firma del jefe". Los jefes son la esencia de la burocracia.
De manera que la confluencia de la complejidad de las técnicas, del creciente número de normas y el ritual jerárquico explican en gran medida la complejidad de la administración pública. Esto motivó que en un sentido coloquial y de uso común, burocracia a menudo equivale a ineficiencia, pereza y derroche de medios. Así, a menudo se usa de manera peyorativa.
“El perfecto burócrata es aquel capaz de no tomar decisiones y no asumir ninguna responsabilidad”. Atkinson.
“La regla de oro de la burocracia: los resultados no importan, sólo atiende a las apariencias”. Friedman.
Frente al agotamiento del modelo burocrático, desde finales de la década del 70 se ha difundido a nivel mundial el fenómeno de la Nueva Gestión Pública (New Public Management), como eje central para el cambio y la modernización de las administraciones públicas, en países con tradiciones institucionales tan disímiles como Estados Unidos, Suecia, Gran Bretaña, Francia, Australia, etc.
Al inicio de la década del 90, alentados por organismos internacionales, varios países latinoamericanos iniciaron importantes procesos de reforma de sus sistemas de administración financiera pública, siguiendo los lineamientos del modelo concebido a escala global.
El proceso de transformación consistía en llevar a cabo un cambio radical del modelo de gestión. Pasar de un modelo departamental orientado a un enfoque interno a un modelo de gestión por resultados, enfocado al ciudadano, en el cual las Tecnologías de la Información constituyeran la herramienta fundamental.
En la Argentina se inicia con la “Ley de Administración Financiera y de Control del Sector Público Nacional”, (Ley N° 24.156) del año 1991, que reemplazaba a la “Ley de Contabilidad” (Decreto Ley N° 23.354) del año 1956.
Es esta ley madre, sus reglamentaciones y leyes complementarias, las que constituyeron nuestro marco legal y conceptual para el desarrollo de nuestros sistemas, por lo que garantizamos una solución específica y de funcionamiento conforme a las normas vigentes.